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Las diferentes guías clínicas  nacionales e internacionales con la estrategia recomendada para el diagnóstico de la enfermedad celiaca y recomendaciones sobre el seguimiento están en permanente revisión y actualización. Aquí mostramos las últimas publicadas que se encuentran en vigor en  nuestro país.

Gripe y neumococo

Las personas con enfermedad celíaca pueden tener alterada la función del bazo (disfunción esplénica o hipoesplenismo), lo que reduce su capacidad de respuesta frente a microorganismos encapsulados, especialmente Streptococcus pneumoniae, causante de neumonía. Esta infección por neumococo se ve además favorecida tras un proceso gripal.

El hipoesplenismo es poco frecuente en la infancia y se resuelve con la dieta sin gluten.

En la edad adulta es más común y su frecuencia oscila entre el 20% y el 80% de los casos dependiendo del tiempo previo de exposición al gluten y de la existencia de patologías asociadas de tipo autoinmune o malignas. Estos factores influyen también en la capacidad de recuperación de la función esplénica.

Vacuna contra el neumococo

  • En edad pediátrica: está incluida en el calendario de vacunación infantil.
  • En edad adulta: se recomienda tras el diagnóstico de la enfermedad celíaca en personas no vacunadas.

En personas celíacas adultas con indicios de disfunción esplénica grave, valorar la vacunación frente a otros microorganismos encapsulados.

Vacuna contra la gripe

Para más información, consultar el documento Vacunación en grupos de riesgo de todas las edades y en determinadas situaciones (páginas 94-95). Ministerio de Sanidad, 2018.

Hepatitis b

Durante años se ha recomendado la administración de una dosis de recuerdo adicional de la vacuna frente a la hepatitis b en la infancia en los casos con enfermedad celíaca con anticuerpos séricos negativos frente a los antígenos virales (anti-HBs).

En la actualidad, ya no se considera necesaria la revacunación al no existir indicios de mayor incidencia de hepatitis b en los casos vacunados seronegativos, en los que se asume que existe una inmunidad celular suficiente para mantener la protección frente al virus pese a la ausencia de anticuerpos.

Para más información, consultar el documento Aplicación racional de las recomendaciones ESPGHAN 2022 de seguimiento del paciente celíaco pediátrico: documento de consenso de sociedades científicas (SEGHNP, AEPap, SEPEAP, SEEC, AEG, SEPD, SEMFYC, SEMG y SEMERGEN). Anales de Pediatría, 2024.

COVID-19

La enfermedad celíaca no es patología de riesgo de COVID-19, por lo que la vacuna frente al virus SARS-Cov-2 se administrará siguiendo las recomendaciones de la población general, según edad y condiciones de riesgo.

El virus y la enfermedad

Aunque no es lo mismo infectarse que enfermar, es relevante tener en cuenta los casos infectados no enfermos, los conocidos como asintomáticos, porque pueden propagar la infección y contribuir a una mayor incidencia de la enfermedad en la población, al igual que las personas que reciban alguna de las vacunas disponibles, que han demostrado su capacidad para prevenir las formas graves de la enfermedad y para reducir el riesgo de muerte, pero no que eviten el contagio y la transmisión.

SARS-CoV-2 (Severe Acute Respiratory Syndrome Corona Virus 2) es el nombre asignado al séptimo coronavirus que infecta a humanos, aunque es el segundo causante de un síndrome respiratorio agudo severo que se descubre en China (el primero, SARS-CoV-1, provocó una epidemia en 2002) y el tercero si se incluye al coronavirus causante del denominado Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV, Middle Eastern Respiratory Syndrome Corona Virus) que se propagó en 2012. Los 4 restantes son responsables de resfriados comunes.

COVID-19 (Coronavirus disease 2019) es el nombre que recibe la enfermedad causada por la infección con el coronavirus SARS-CoV-2. Afecta preferentemente a los sistemas respiratorio, digestivo y cardiovascular, también a la función renal y sistema nervioso, y puede dar lugar a una reacción inflamatoria exagerada en las vías respiratorias inferiores que pone en riesgo la vida de los afectados. La enfermedad puede dejar secuelas que perduran meses después de haber superado la fase aguda de la infección.

Pruebas para detectar la infección

Pruebas que detectan la presencia del virus y por tanto una infección en curso

  • Prueba PCR: detecta el material genético (ARN) del virus en las vías respiratorias. Identifica sujetos infectados asintomáticos y sintomáticos incluso antes de la aparición de los síntomas. El resultado se obtiene en 1-3 días.
  • Prueba de antígenos: detecta componentes proteicos de las partículas virales en las vías respiratorias. Identifica principalmente sujetos infectados sintomáticos. El resultado se obtiene en minutos o pocas horas. Puede ser negativo en sujetos infectados con una carga viral baja, por lo que se recomienda confirmación mediante prueba PCR si la sospecha de infección es alta (sujetos con síntomas o sujetos que han estado en contacto estrecho con un caso positivo confirmado).

En ambas pruebas, las muestras se obtienen mediante un raspado nasal y/o faríngeo.

Pruebas que detectan la reacción inmunitaria frente al virus y por tanto una infección pasada

  • Prueba serológica de anticuerpos o inmunoglobulinas M (IgM) frente al virus: detecta sujetos con una infección reciente. Estos anticuerpos suelen estar elevados entre los 7 y los 21 días posteriores a la infección.
  • Prueba serológica de anticuerpos o inmunoglobulinas G (IgG) frente al virus: detecta sujetos con una infección antigua. Estos anticuerpos suelen elevarse a partir de los 14 días posteriores a la infección y su presencia en sangre puede durar meses.

Ambos anticuerpos (IgM e IgG) se analizan en muestras de sangre, ya sea con un test rápido (pinchazo en el dedo, el resultado se obtiene en unos 15 minutos) o con un análisis de laboratorio (requiere una extracción de sangre convencional).

Información relevante para las personas con enfermedad celíaca

Nacionales

  • Sociedad Española de Enfermedad Celíaca (SEEC)
  • Asociación Española de Pediatría (AEP)
  • Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP)
  • Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD)
  • Asociación Española de Gastroenterología (AEG)
  • Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)

Internacionales

  • International Society for the Study of Celiac Disease (ISSCD)
  • European Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (ESPGHAN)
  • North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN)
  • United European Gastroenterology (UEG)
  • American Gastroenterological Association (AGA)

Autor: Juan Ignacio Serrano Vela. Doctor en Biología. Servicio de Investigación de la Asociación. Actualizado: diciembre 2025.