Normas Básicas
Una vez diagnosticada cualquier patología por sensibilidad al gluten, el único tratamiento que ha demostrado ser efectivo consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten de por vida. Esto conlleva una normalización clínica y funcional de la mucosa intestinal, así como la reparación de la lesión vellositaria si la hubiese.
1. No debe iniciarse una dieta sin gluten sin un diagnóstico previo, ya que lo único que se consigue con ello es retrasar y/o enmascarar el diagnóstico de una posible enfermedad celíaca.
2. La dieta debe seguirse estrictamente durante toda la vida. El consumo de pequeñas cantidades de gluten de forma continuada puede dañar severamente las vellosidades intestinales, provocando otras alteraciones y/o trastornos nada deseables, incluso en ausencia de síntomas.
3. La dieta sin gluten debe basarse en alimentos naturales que en su origen no contienen gluten: verduras, hortalizas, legumbres, carne, pescados, huevos, tubérculos, etc.
4. Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente: trigo, cebada, centeno, avena y triticale(R) (híbrido de trigo y centeno), así como sus derivados: almidones, harinas, panes, pastas alimenticias, etc.
5. Al elegir productos procesados que sean susceptibles de contener gluten (salsas, postres, helados, embutidos, especias, etc.), elija aquellos que en el etiquetado incluyan la mención «sin gluten» lo que garantiza que no superan los 20 mg de gluten por kg de productos.
6. Como norma general, deben eliminarse de la dieta todos los productos a granel, los elaborados artesanalmente, y los que estén sin etiquetar, donde no se pueda comprobar el listado de ingredientes.
7. Al comprar productos especiales sin gluten como pan, galletas, pasta, etc. verifique siempre en el etiquetado que el fabricante certifica la ausencia de gluten.
8. Evite los productos etiquetados con la mención «muy bajo en gluten» aunque vengan acompañados de alegaciones como: «Adecuado para celíacos o Elaborado específicamente para celíacos», ya que contienen de 20 a 100 ppm de gluten.
9. Se ha de tener precaución con la manipulación de alimentos en bares, restaurantes, comedores colectivos y de colegios, consulte la forma de elaboración e ingredientes de cada plato antes de consumirlo y advierta siempre que es celíaco.
10. Precaución con los alimentos importados. Un fabricante puede emplear, según los diferentes países de distribución, distintos ingredientes para un producto que se comercializa en todos ellos bajo la misma marca comercial.
11. Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde, previamente, se hayan frito productos con gluten.
12. Precaución con las harinas de maíz, arroz y otras, de venta en panaderías o supermercados. Pueden estar contaminadas si su molienda se ha realizado en molinos que también muelen cereales con gluten.
13. No encargue ni adquiera panes de maíz u otros cereales sin gluten fuera de los obradores, panaderías o pastelerías supervisados por las asociaciones de celíacos.
14. En aquellas casas en las que haya una persona que deba seguir dieta sin gluten por prescripción médica, se recomienda que solo se utilicen harinas y pan rallado sin gluten, copos de puré de patata para rebozar, empanar o espesar salsas. Así, muchos de los alimentos que se preparen los podrán tomar toda la familia.
15. Ante la duda de si un producto puede contener gluten, no lo consuma.
Las Asociaciones de Celíacos están para ayudarle. Ante cualquier duda o problema, acuda a nuestros profesionales del Departamento de Nutrición y Dietética de la Asociación (consultasdieta@asociaciondelceliacos.org)
