Echar en un bol la harina de maíz blanco.
Calentar la leche con la sal y el azúcar.
Agregar la harina a la leche caliente.
Cuando vaya a romper a hervir, agregar al bol con la harina.
Revolver y posteriormente amasar.
Debe resultar una masa con cuerpo, jugosa y compacta.
Dejarla reposar 30 minutos (se obtienen 565 g).
Dividir en porciones de 100 g aproximadamente (entre 90-100 g).
Estirar las porciones, haciendo círculos perfectos.
Calentar una plancha o una sartén y dorar por ambas caras las porciones.
