| ELABORACIÓN |
- Calentar la leche, la nata, la rama de canela, la ralladura de limón y el azúcar hasta que rompa a hervir.
- Disolver el azúcar, retirar y dejar infusionar durante 20 minutos.
- Cortar mientras tanto el pan en rebanadas gruesas.
- Pasar las rebanadas por la leche hasta que queden bien empapadas.
- Poner a escurrir en una rejilla e introducir en el frío.
- Ir regando los panes con la leche sobrante mientras que se enfría y toma cuerpo.
- Cascar los huevos y batirlos con la nata.
- Pasar las rebanadas de pan (con mucho cuidado) por la mezcla anterior y freírlas en una sartén con el aceite caliente.
- Pasarlas a una bandeja con papel absorbente una vez que estén fritas.
- Mezclar el azúcar y la canela y pasar la mitad de las torrijas por la mezcla.
- Realizar un almíbar con el agua y el azúcar.
- Añadir la miel y dejar cocer hasta alcanzar un almíbar espeso.
- Pasar la otra mitad de las torrijas por el agua miel.
Presentar las torrijas en una fuente amplia, diferenciando las de miel y las de azúcar-canela.
Otro baño puede ser el siguiente:
- Calentar 330 g de agua y añadir 200 g de azúcar, 40 g de miel y 10 g de brandy.
- Una vez que rompa a hervir, retirar y echar sobre las torrijas (pesa 408 g).
- Posteriormente bañar con 212 g de miel.
- Esta cantidad es válida para 6 torrijas.
