Echar en un bol 100 ml. o gramos de agua, la miel o el azúcar, la levadura, la mitad del aceite y una cucharada de harina panificable.
Remover y dejar reposar durante 20 minutos.
Mezclar las harinas, la sal y la leche en polvo.
Agregar la levadura espumada y el resto del agua.
Trabajar fehacientemente durante 10 minutos.
Dividir la masa en pequeñas porciones (con una espátula de lengua), formar bolas (con las manos engrasadas) y pasarlas a una bandeja de fermentación de pan.
Dejar fermentar durante una hora o hora y cuarto, greñar e introducir en el horno durante 20 minutos a 220º C.
